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¿Qué es el Comercio Justo?

 

¿Sabías que cada vez que te decides por una pieza de Cordillerana, como unos delicados aros de crin, una colorida piecera de lana o un set de madera tallada estás apoyando el comercio justo? Aunque tal vez no lo sepas, el hecho de optar por uno de­­­­­ estos productos tiene gran trascendencia, pues significa que estás ayudando a que una tradición artesanal que ha sido traspasada por generaciones siga viva; estás apoyando un modelo de negocio inclusivo y que pone a las personas y el medioambiente por sobre los beneficios económicos; estás comprando un producto detrás del cual no hay trabajo infantil, forzado ni condiciones laborales inseguras o indignas; y estás pagando un precio acordado con la artesana que elaboró la pieza que escogiste y que le permite vivir dignamente de su trabajo.  

"Si bien Cordillerana y las artesanas con la que trabaja, han optado por el comercio justo, el triunfo de este modelo depende en gran medida de nosotros, los consumidores, quienes a través de nuestra compra validamos cómo se cosechan y elaboran los productos y elegimos a quiénes beneficia."

Si bien Cordillerana y las artesanas con la que trabaja, han optado por el comercio justo, el triunfo de este modelo depende en gran medida de nosotros, los consumidores, quienes a través de nuestra compra validamos cómo se cosechan y elaboran los productos y elegimos a quiénes beneficia. Al hacer uso consciente de nuestro poder como consumidores, nos unimos a quienes luchan por los mismos valores que nosotros: un mundo más equitativo, solidario y sustentable.

Chile cuenta con organizaciones de comercio justo, algunas de las cuales tienen una larga trayectoria, como es el caso de los pequeños productores del sector vitivinícola y apícola. No obstante, el concepto aún es poco conocido por el público en general [1]. Para que cada día seamos más, los que nos motivemos formar parte del comercio justo, es importante conocer un poco más cómo fue que surgió, de qué se trata y por qué hoy es tal vez más necesario que nunca.

Algunos puntos importantes del comercio justo

El modelo económico que actualmente rige el mundo ha generado gran desarrollo y riquezas, sin embargo, ha fracasado en eliminar la pobreza y ha aumentado los niveles de desigualdad entre países e individuos, especialmente en el hemisferio sur [2]. Es un modelo, donde los beneficios económicos se encuentran por sobre las personas y el planeta, lo cual está generando graves problemas medioambientales, inestabilidad, conflictos, migraciones forzadas, entre muchos otros.

En respuesta a este modelo surgió a partir de la segunda mitad del siglo XX el movimiento de comercio justo que sostiene que la economía no puede reducirse sólo al beneficio económico, sino que debe dar prioridad a las necesidades de las personas y el planeta. Desde un enfoque multidimensional plantea que la economía debe considerar los aspectos económicos, sociales, medioambientales e incluso políticos y que debe buscar “un desarrollo más inclusivo, justo y sostenible” [3]. Comercio justo, en otras palabras, propone una manera distinta de hacer negocios, basada en la solidaridad, el diálogo, el respeto y la justicia. Uno de los principales objetivos del movimiento es crear oportunidades de desarrollo para los pequeños agricultores, campesinos y artesanos, muchos de los cuales actualmente se encuentran en desventaja respecto a las grandes compañías internacionales que dominan los mercados [4].

"Comercio justo, en otras palabras, propone una manera distinta de hacer negocios, basada en la solidaridad, el diálogo, el respeto y la justicia. Uno de los principales objetivos del movimiento es crear oportunidades de desarrollo para los pequeños agricultores, campesinos y artesanos, muchos de los cuales actualmente se encuentran en desventaja respecto a las grandes compañías internacionales que dominan los mercados"

En el modelo de comercio justo cada uno de sus componentes forma parte de un círculo virtuoso, dentro del cual todos están llamados a participar en la toma de decisiones: los pequeños productores, agricultores y artesanos; las organizaciones y cooperativas; las comercializadoras y finalmente los consumidores. Sobre la base de un precio justo, acordado entre las partes, las ganancias se distribuyen de una manera justa y solidaria, beneficiando a todos los integrantes, garantizando un trabajo digno a las personas que más lo necesitan y fomentando además la gestión sostenible de los recursos naturales.

Un ejemplo que ilustra este modelo es el café, el producto alimenticio más comercializado en el mundo: por una taza de café normal de $2.500 los agricultores reciben $ 25. Por la misma taza de café de $2.500, pero de comercio justo, los agricultores reciben $ 125, es decir cinco veces más. El impacto de elegir una taza de café por sobre otra es enorme y puede hacer una gran diferencia para los agricultores y sus familias. Además, tiene una serie de otras implicancias que vale la pena mencionar brevemente.

Cordillerana Comercio Justo

"...por una taza de café normal de $2.500 los agricultores reciben $ 25. Por la misma taza de café de $2.500, pero de comercio justo, los agricultores reciben $ 125, es decir cinco veces más"

Los diez principios del comercio justo

Todas las organizaciones que trabajan en comercio justo se rigen por diez principios establecidos por la Organización Mundial del Comercio Justo (WFTO) [5]:

Principio 1. Creación de oportunidades para los pequeños productores. Negocios familiares, independientes, asociaciones o cooperativas reciben ingresos justos, que les permiten ser autosuficientes y salir de la pobreza.

Principio 2. Transparencia y responsabilidad en la rendición de las cuentas. Las relaciones comerciales son claras y abiertas y las decisiones se toman de manera conjunta. Nadie busca enriquecerse a costa del otro.

Principio 3. Práctica comerciales justas para alcanzar el bienestar social, económico y ambiental. De ser requerido, las organizaciones prepagan al menos el 50% libre de intereses para artesanos y al menos 50% con un interés razonable para productores de alimentos. Las relaciones comerciales son largo plazo y se basan en la solidaridad, confianza, y respeto mutuo. Esto significa que no existe una relación de dominación hacia los proveedores, sino que se busca favorecer el crecimiento y proteger la identidad cultural de los productores.  

Principio 4. Pago de un precio justo acordado por ambas partes. La remuneración que reciben los productores es aceptable según el contexto local y considerada justa según sus propios criterios.

Principio 5. No al trabajo infantil y al trabajo forzoso. Los productos de comercio justo tienen la garantía que no han sido generados a través del trabajo forzoso ni tampoco infantil. Cualquier involucramiento de los niños, incluyendo el aprendizaje de una artesanía o arte tradicional, ha de respetar los Derechos del Niño de la ONU.

Principio 6. Compromiso con la no discriminación, igualdad de género y libertad de asociación. El comercio justo garantiza la no discriminación por etnia, clase social, religión, discapacidad, género, orientación sexual, edad o afiliación política. Hombres y mujeres gozan de los mismos derechos en la contratación, el salario y la jubilación. Además, se consideran las necesidades de salud y seguridad de las mujeres embarazadas y en etapa de lactancia. También se respeta la libre asociación en sindicatos y agrupaciones.

Principio 7. Garantizar buenas condiciones de trabajo. Las organizaciones garantizan que el trabajo se realiza en un ambiente seguro y sano, cumpliendo como mínimo con las leyes nacionales y regionales y los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Principio 8. Desarrollo de capacidades. Las organizaciones deben desarrollar las habilidades y capacidades de los grupos de personas productoras para que puedan mejorar sus competencias, su capacidad de gestión, producción y acceso al mercado.

Principio 9. Promoción del Comercio Justo. Las organizaciones deben informar sobre los beneficios y ventajas que implica el comercio solidario, de manera de concientizar e impulsar su práctica. Las técnicas de marketing y publicidad siempre son honestas.

Principio 10. Respeto al medio ambiente. Los productos de comercio justo respetan el medio ambiente: usan materias primas sostenibles que se adquieren principalmente en los mercados locales. Los alimentos no llevan pesticidas o bien sólo orgánicos. Los embalajes son biodegradables o reciclables.

Cordillerana Comercio Justo

Éxitos y desafíos

Si bien el comercio justo y sus certificaciones no son la solución perfecta a los problemas actuales y queda mucho por hacer, diversos estudios han demostrado grandes éxitos. En 1999 OXFAM realizó un informe del impacto del comercio justo en 18 grupos de artesanos de América Latina, Asia y África. Los resultados confirmaron que a largo plazo el comercio justo contribuye a un incremento de los ingresos, al empoderamiento de los productores y una mejora en las condiciones de vida de las comunidades [6].

Finalmente resulta importante destacar que el movimiento de comercio justo es un importante aliado para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Adoptados en 2015, estos 17 compromisos mundiales buscan acabar con la pobreza para el año 2030, abordando la desigualdad y promoviendo el desarrollo sostenible. Comercio justo y los ODS comparten la visión de un mundo sostenible, en el que las personas pueden salir de la pobreza y contar con un trabajo decente, las mujeres gocen de la igualdad de derechos y oportunidades y no se dañen los recursos y ecosistemas esenciales de la Tierra [7].

Por qué una compra consciente es tan importante

Todos participamos activamente en la economía mundial. Gran parte de los productos que compramos a diario como té, café, azúcar, chocolates, plátanos o algodón, proviene de diversas partes del mundo. Un buen ejemplo es el chocolate. La mayoría de nosotros no sabemos de dónde proviene, cómo se produjo ni menos cómo se distribuyen las ganancias. El problema es justamente ese: aproximadamente 2/3 del cacao mundial tiene su origen en África Occidental, donde los agricultores ganan menos de 50 centavos de dólar al día. En las plantaciones de cacao trabajan cerca de 2 millones de niños haciendo el mismo trabajo que los adultos: cortando con machetes, cargando sacos y fumigando pesticidas. Pese a las denuncias de las autoridades internacionales, las grandes compañías que dominan este mercado no han cumplido la promesa de erradicar el trabajo infantil los últimos 20 años [8]. Acusaciones similares han surgido en otros ámbitos, como por ejemplo las fábricas de artículos deportivos y de textiles, en las que los trabajadores -incluidos niños- son explotados, no se respetan las leyes labores, entre otros [9].

"Para muchos artesanos, el comercio justo ha significado la posibilidad de poder vivir dignamente de su trabajo y mantener vivas las tradiciones y la cultura que heredaron de sus antepasados."

La buena noticia es que se puede hacer algo al respecto: podemos elegir conscientemente productos de comercio justo. Especialmente para el mundo de los pequeños artesanos nuestra decisión es fundamental, pues muchas de las tradiciones artesanales que han sido traspasadas por generaciones, están en vías de desaparecer. Esto se debe en gran parte a que se han encontrado maneras más baratas y rápidas de producir, porque resulta cada vez más difícil encontrar compradores que valoricen la tradición y el trabajo detrás de cada pieza o porque los ingresos generados por la artesanía no permiten subsistir. Para muchos artesanos, el comercio justo ha significado la posibilidad de poder vivir dignamente de su trabajo y mantener vivas las tradiciones y la cultura que heredaron de sus antepasados.

“Nuestros productos son más valorados gracias al Comercio Justo, pues desde una pieza de cerámica hasta una obra de arte, todo entraña cultura y dignidad” Nancy Epulef, Artesana mapuche de la Fundación Chol Chol (organización de Comercio Justo, Chile) [10]

 


*Este es el quinto de una serie de artículos e investigaciones dedicadas a los oficios tradicionales, obra de nuestra gran colaboradora Christine Gleisner @christine_gv


[1] Marco Coscione y Nanno Mulder (editores) El aporte del comercio justo al desarrollo sostenible¸ Santiago y El Salvador, CEPAL y CLAC, 2017, p. 73.

[2] Carta Internacional de Comercio Justo, 2018. Disponible en: http://www.wfto-la.org/wp-content/uploads/2018/09/La-Carta-Internacional-de-Comercio-Justo.pdf

[3] Marco Coscione y Nanno Mulder (editores) El aporte del comercio justo al desarrollo sostenible¸ Santiago y El Salvador, CEPAL y CLAC, 2017, p. 15.

[4] Idem.

[5] Los siguientes puntos están tomados y adaptados de: WFTO-LA, Los 10 Principios de Comercio Justo, disponible en: http://www.wfto-la.org/comercio-justo/wfto/10-principios-comercio-justo/

[6] Fundación Española para La Innovación de la Artesanía, Guía de Comercio Justo para artesanos y artesanas de Latinoamérica¸ Madrid, 2011, p. 40.

[7] Carta Internacional de Comercio Justo, 2018. Disponible en: http://www.wfto-la.org/wp-content/uploads/2018/09/La-Carta-Internacional-de-Comercio-Justo.pdf

[8] Al respecto, véase el interesante reportaje de Peter Whoriskey y Rachel Siegel sobre el trabajo infantil en las plantaciones de cacao de Costa de Marfil publicado por el diario Washington Post el 5 de junio de 2019 : https://www.washingtonpost.com/graphics/2019/business/hershey-nestle-mars-chocolate-child-labor-west-africa/

[9] El primer gran escándalo internacional fue el reportaje de la revista Life en 1996 que denunciaba a la compañía norteamericana Nike de emplear niños, algunos menores de seis años, que cosían balones de fútbol en Pakistán. En el mundo de la moda, compañías internacionales como Zara y Mango se van visto involucradas en escándalos de trabajo esclavo en Brasil o la explotación de refugiados sirios en fábricas de textiles en Turquía, denunciada por la BBC.

[10] Citada por Fundación Española para La Innovación de la Artesanía, Guía de Comercio Justo para artesanos y artesanas de Latinoamérica¸ Madrid, 2011, p. 3.